VIENDO SALTAR CABRAS

Notas para una lectura de febrero de Pedro Páramo

9 febrero 2011

16.

1. Había estrellas fugaces.
1.1. Las luces de Comala se apagaron.
1.2. Entonces el cielo se adueñó de la noche.

2. El padre Rentería se revolcaba en su cama sin poder dormir:
2.1. “Todo esto sucede por mi culpa—se dijo—.
2.2. El temor de ofender a quienes me sostienen.
2.2.1. Porque ésta es la verdad; ellos me dan mi mantenimiento.
2.2.2. De los pobres no consigo nada; las oraciones no llenan el estómago.
2.3. Así ha sido hasta ahora.
2.4. Y éstas son las consecuencias.
2.5. Mi culpa.
2.5.1. He traicionado a aquellos que me quieren y que he han dado su fe y me buscan para que yo interceda por ellos para con Dios.
2.6. ¿Pero qué han logrado con su fe?
2.6.1. ¿La ganancia del cielo?
2.6.2. ¿O la purificación de sus almas?
2.6.2.1. Y para qué purifican su alma, si en el último momento…
2.7. Todavía tengo frente a mis ojos la mirada de María Dyada, que vino a pedirme que salvara a su hermana Eduviges:
2.7.1. ”—Ella sirvió siempre a sus semejantes.
2.7.2. Les dio lo que tuvo.
2.7.2.1. Hasta les dio un hijo, a todos.
2.7.2.1.1. Y se los puso enfrente para que alguien lo reconociera como suyo; pero nadie lo quiso hacer.
2.7.2.1.2. Entonces les dijo: “Es ese caso yo soy también su padre, aunque por casualidad haya sido su madre”.
2.7.2.2. Abusaron de su hospitalidad por esa bondad suya de no querer ofenderlos ni de malquistarse con ninguno.
2.7.2. “—Pero ella se suicidó.
2.7.2.1. Obró contra la mano de Dios.
2.7.3. “—No le quedaba otro camino.
2.7.3.1. Se resolvió a eso también por bondad.
2.7.4 “—Falló a última hora—eso es lo que le dije—.
2.7.4.1. En el último momento.
2.7.4.2. ¡Tantos bienes acumulados para su salvación y perderlos así de pronto!
2.7.5. “—Pero no los perdió.
2.7.5.1. Murió con muchos dolores.
2.7.5.2. Y el dolor…
2.7.5.3. Usted nos ha dicho algo acerca del dolor que ya no recuerdo.
2.7.5.4. Ella se fue por ese dolor.
2.7.5.5. Murió retorcida por la sangre que la ahogaba.
2.7.5.6. Todavía veo sus muecas y sus muecas eran los más tristes gestos que ha hecho un ser humano.
2.7.6. “—Tal vez rezando mucho.
2.7.7. “—Vamos rezando mucho, padre.
2.7.8. “—Digo tal vez, si acaso, con las misas gregorianas; pero para eso necesitamos pedir ayuda, mandar traer sacerdotes.
2.7.8.1. Y eso cuesta dinero.
2.8. Ahí estaba frente a mis ojos la mirada de María Dyada, una pobre mujer, llena de hijos.
2.8.1. “—No tengo dinero.
2.8.2. Eso usted lo sabe, padre.
2.9. “—Dejemos las cosas como están.
2.9.1. Esperemos en Dios.
2.9.2. “—Sí, padre.”

3. ¿Por qué aquella mirada se volvía valiente ante la resignación?
3.1. ¿Qué le costaba a él perdonar, cuando era tan fácil decir una palabra o dos, cien palabras si éstas fueran necesarias para salvar el alma.
3.2. ¿Qué sabía él del cielo y del infierno?
3.3. Y sin embargo, él, perdido en un pueblo sin nombre, sabía los que habían merecido el cielo.
3.4. Había un catálogo.
3.5. Comenzó a recorrer los santos del panteón católico comenzando por los del día:
3.5.1. “Santa Ninulona, virgen y mártir; Anercio, obispo; Santas Salomé viuda, Alodia o Elodia y Nulina, vírgenes; Córdula y Donato”.
3.6. Y siguió.
3.7. Ya iba siendo dominado por el sueño cuando se sentó en la cama.
3.8. “Estoy repasando una hilera de santos como si estuviera viendo saltar cabras”.

4. Salió fuera y miró el cielo.
4.1. Llovía estrellas.
4.2. Lamentó aquello porque hubiera querido ver un cielo quieto.
4.3. Oyó el canto de los gallos.
5. Sintió la envoltura de la noche cubriendo la tierra.
5.1 La tierra, “este valle de lágrimas”.

–crg

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s