AHI SE LO HAIGA

Notas a una lectura decembrina de Pedro Páramo

27 diciembre 2010

4.

Me había quedado en Comala.
El arriero, que se siguió
de filo, me informó todavía
antes de despedirse:
—Yo voy más allá, donde se ve

la trabazón de los cerros. Allá

tengo mi casa. Si usted quiere
venir, será bienvenido. Ahora
que si quiere quedarse aquí, ahi
se lo haiga; aunque no
estaría demás que le echara una ojeada
al pueblo, tal vez encuentre
algún vecino viviente.

Y me quedé. A eso venía.

—¿Dónde podré encontrar alojamiento?
—le pregunté ya casi a gritos. —Busque
a doña Eduviges, si es que todavía vive.
Dígale que va de mi parte.
—¿Y cómo se llama usted?
—Abundio —me contestó. Pero
ya no alcancé a oír
el apellido.

–crg

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s